A fabricar palabras


La lengua está constantemente incorporando palabras nuevas, bien tomándolas de otras lenguas, bien creándolas por los procedimientos de formación de palabras que hemos visto. Estos últimos son los neologismos: palabras que se crean porque surge la necesidad de nombrar nuevas realidades.

Por eso no es extraño que en estos tiempos de cambios vertiginosos asistamos a la aparición de un montón de estos neologismos creados por procedimientos morfológicos (derivación, composición, parasíntesis: o sea, combinando distintos tipos de monemas de diferntes formas); por ejemplo: pagafantas, notitis, partidocracia, vigorexia, tanorexia, emoticono, telebasura, telerrealidad, perroflauta, yayoflauta, hipijo, docudrama, internauta, poligonero/a, tuitear, mileurista o ninis. Aquí podéis consultar, además, diez neologismos surgidos con la crisis (desde lonchafinismo a miseurista) y aquí, leer un texto sobre los neologismos que nos ha traído la pandemia de COVID-19

Pero uno de los procedimientos más fructíferos  son sin duda las siglas y acrónimos (y en esto se nota también la influencia del inglés, que utiliza esta técnica de forma abundantísima).

  • Y si Dámaso Alonso ya les dedicó un poema a mediados del siglo pasado, creyendo que el XX era el "siglo de las siglas", seguro que cambiaría de opinión si levantara la cabeza y viera cómo ya en la ESO, en cualquier IES utilizamos nuestros PCs, con o sin ADSL, buscamos una WIFI para conectar nuestro móvil, que además ya suele tener el GPS incorporado, guardamos lo que nos interesa en un USB, y nuestra música en un MP3 (ya casi no usamos CDs, ni DVDS para ver pelis). No leemos libros, sino PDFs, a veces terminamos nuestros SMS con un tqm o y seguramente; si conseguimos trabajo, puede que algún día suframos un ERE, por lo que a lo mejor nos animamos a montar una PYME con el sueño de llegar a ser de los que ocupan siempre la zona VIP independientemente de su sangre azul o roja, que ahora lo que importa es el ADN. Y parece ser que los pijos son especialmente aficionados a los acrónimos formados uniendo sílabas iniciales del tipo "futusu" (futura suegra) o "futucu" (futura cuñada).

Pues a partir de esto ha surgido un juego lingüístico (que podéis aprovechar para vuestra tarea) que es la siglificación: coger cualquier palabra, y darle a sus letras valor de siglas. Por ejemplo, BLOG podría ser "Buen Lugar (para) Ocurrencias Guapas". Aquí lo explican.

Y como procedimiento creativo que es, la formación de palabras nuevas es también un recurso literario; y así,   como veremos, ya el mismísimo Cervantes en el Quijote  crea vocablos como  andantescas, gente escuderil, asendereado caballero, semidoncellas, hechiceresca o cebolluda y hace que Sancho Panza vaya montado asnalmente. O Quevedo (quizás el escritor con el ingenio más deslumbrante de nuestras letras) que en el XVII  se burló del tamaño de una nariz creando términos  como "naricísimo" o "archinariz", se burló de un marido engañado hablando de protocuerno, de una mujer de avanzada edad y poco agraciada llamándola protovieja, de la miseria de su clérigo-cervatana llamándole archipobre y protomiseria,  marivinos (a partir de "mariposa") a los mosquitos del vino y libropesía  (a partir de "hidropesía") a la "sed de libros".

Pero no hace falta ir tan lejos. En la segunda mitad del pasado siglo, el humorista y escritor José Luis Coll utilizó este procedimiento no solo en sus gags humorísiticos, sino para escribir todo un libro, El diccionario de Coll, donde crea neologismos jugando con la forma y el significado de las palabras ( aquí tenéis un extracto de esta obra divertidísima). Y este mismo procedimiento lo utiliza también en la actualidad uno de nuestros grandes humoristas: Forges (abajo os dejo unas cuantas viñetas como ejemplo).

Y es que estos mecanismos tienen grandes posibilidades humorísticas, como la explicación ingeniosa de siglas o acrónimos habituales o la creación de otros nuevos.  Aquí tenéis por ejemplo, algunas siglas graciosas.

Y ahora os toca a vosotros.

Se trata de que elaboréis un  vocabulario personal con palabras nuevas, creadas por vosotros empleando la derivación, la parasíntesis, la composición con lexemas de la lengua o la composición empleando raíces prefijas y sufijas griegas o latinas. También podéis crear siglas, darle nueva explicación a siglas y acrónimos ya existentes, e incluso convertir en siglas vuestro propio nombre. Deberéis presentar la lista de palabras nuevas (con un mínimo de 20) acompañadas de su definición, explicación o comentario, que ha de estar bien redactada.

Si queréis (puesto que es una actividad voluntaria) podéis hacer vuestro trabajo por parejas, y subirlo a la tarea que crearé en Classroom antes del 30 de Noviembre.

Y para romper el hielo, aquí os dejo yo mis neologismos, casi todos relacionados con el mundo académico, es decir, de las clases y los estudios (vosotros, por supuesto, podéis hacerlos de uno o de varios temas, como queráis), para que perdáis el miedo y os lancéis al maravilloso ( y divertidísimo) mundo de la creación léxica:

  • ADAPEGA: Acriónimo formado con las siglas de "Asociación De Alumnos Poco Estudiosos pero con Ganas de Aprobar"
  • Aluntópicos: ideas que repiten muchos alumnos de forma bastante similar (por ejemplo:" yo no he sido", "¿y ahora yo qué he hecho ?", " yo no era el único /la única que estaba hablando"; "me he dejado la tarea en casa", "¿tienes/ has corregido los exámenes?"," no he podido estudiar"," No pude venir el examen porque estaba enfermo, ¿cuándo me lo haces?", "Eso no lo hemos dado nunca", "El examen es muy largo", "No me da tiempo"," Entra muchísima materia", "¿Esto entra para el examen / hay que copiarlo /hay que saberlo?", "Esto es muy difícil", "Es que el profesor X me tiene manía")
  • Anterrecoger: comenzar a recoger libros y materiales cuando aun no ha acabado la clase, ante la proximidad del fin de la misma. Puede comenzar hasta diez minutos antes de la hora real de salida, y debe ser atajado con contundencia por el profesor.
  • Archiprotestón: Alumno que protesta por todo
  • Bajinear: hablar por lo bajo pensando, casi siempre erróneamente, que el profesor no oye.
  • Bibliofobia: odio a lo libros.
  • Caoxamen. Examen caótico y exageradamente desordenado realizado por un alumno. Suele ser fruto de los nervios, la desesperación o una característica personal difícilmente modificable.
  • Charladicto: dícese del alumno adicto a la charla incluso en ocasiones poco apropiadas, como las clases.
  • Charlafilia: gusto o afición por la charla, que no se detiene ni ante el horario escolar ni ante la presencia y/o advertencias del profesor en clase. Cuando es exagerada o incontrolable, puede llegar a charlamanía o incluso charladicción, y puede acarrear consecuencias negativas (negativos, amonestaciones, expulsiones).
  • Chuletología: técnica, que puede llegar a ser arte, de la elaboración y utilización de chuletas en exámenes y pruebas escritas.
  • Copiología: técnica de copiar en los exámenes, usando o no chuletas, y que, como la chuletología, puede llegar a ser todo un arte, más amplio y general.
  • Cutretarea: ejercicio o tarea que el alumno ha hecho de forma claramente insuficiente y solo para que el profesor no pueda acusarle de no haberla hecho.
  • Desesperinventar: inventarse las respuestas en un examen, consecuencia de la desesperación. Sus consecuencias son las disparrespuesta y los disparaxámenes.
  • Disparexamen: examen lleno de respuestas disparatadas o inadecuadamente imaginativas.
  • Disparrespuesta: respuesta disparatada o inadecuadamente imaginativa.
  • Dispregunta: pregunta difícil o rebuscada, que parece perseguir por parte del profesor, con premeditación y alevosía, los suspensos generalizados. Frecuente en los puñexámenes (ver abajo).
  • Exanfobia: miedo a los exámenes que provoca un nerviosismo desagradable. También se denomina así el odio a este tipo de pruebas y a las épocas en que se acumulan (diciembre, marzo, junio)
  • Excusificción: arte y técnica de inventar y utilizar excusas increíbles que pretenden explicar suspensos, ausencias o tareas sin hacer,  denominadas excusificticias.
  • Gamberrocracia: clase en la que los que dominan (o los líderes del grupo son) los gamberros. Menos frecuente cuanto mayor es la edad de los alumnos.
  • Infernoletra: caligrafía difícil de entender. A veces es contingente y se debe a la prisa o los nervios. Otra, es consustancial al individuo. Suele provocar cabreo, desánimo o cansancio en el profesor.
  • Logofobia: odio a los estudios. También, odio a la palabra, es decir, a la asignatura de Lengua.
  • Lororrespuesta: Respuesta que un alumno da en un examen a base de palabras memorizadas, pero sin comprender lo que dice.
  • Manimaníaco: Dícese del alumno que cree que uno o varios profesores le tienen manía. La manimanía puede ser real o ficticia, utilizada como excusa ante los padres para justificar calificaciones negativas
  • Notagerada: nota extremadamene alta (9,5-10) o baja (0,1)
  • Ojiladear- Durante un examen, mirar el examen del compañero procurando mover solo los ojos lateralmente, intentando mantener inmóvil la cabeza, para que el profesor no se dé cuenta.
  • Palaproximear: dejarlo todo “pa la próxima”. Por ejemplo, esperar a intentar aprobar una asignatura en la 2ª evaluación si estamos en la 1ª, en la 3ª si estamos en la 2ª o en la prueba extraordinaria, si estamos en la 3ª. Suele preceder a la repetición de curso o a la asignatura pendiente
  • Pelotismo: arte y disposición natural de algunos alumnos para adular a los profesores para conseguir beneficios académicos (es decir, pelotear). El alumno que pelotea muestra mucho pelotismo. Dice la leyenda que funciona, aunque en la práctica nadie ha conseguido demostrarlo. Si no se hace bien, puede tener efectos contrarios al deseado.
  • Porlospelbrar: aprobar por los pelos.
  • Porlospelbrado: aprobado por los pelos. También se puede aplicar al alumno aprobado por los pelos.
  • PROFE: Acrónimo formado con las siglas de "Persona Responsable Observada por Furibundos Estudiantes"
  • Profesermón: discurso, generalmente recriminatorio, que suelen pronunciar los profesores, de contenido poco original y lleno de tópicos (llamados profetópicos, ver abajo)
  • Profetópicos: ideas que repiten los profesores de forma similar (por ejemplo: "¿Os queréis callar?", "¿alguna pregunta?", "debéis organizaros y estudiar todos los días", "el examen ha sido un desastre", "cuéntanos el chiste y así nos reímos todos", "a mí no me hace gracia"," ¿¿¿¿os queréis callar de una vez???"," ¿entendido?", "¿Tú en tu casa tiras los papeles al suelo?", "hasta que no aparezca el culpable no sale nadie al recreo"). Hay profetópicos comunes a muchos profesores, pero también hay profetópicos personales que cada profesor repite de forma personal e individual.
  • Pseudoaprobado: aprobado que aparece como tal en las notas de evaluación sin que el alumno llegara en realidad a cinco puntos. Consecuencia del carácter blando del profesor que puede llevar a engaño.
  • Puñexamen: examen puñetero que además hiere como un puñal, a base de preguntas difíciles, largas, rebuscadas o complicadas. ( o dispreguntas, vid supra)
  • Repregunta: pregunta que repite lo inmediatamente antes preguntado por otro compañero. Muy frecuente en exámenes y pruebas escritas.
  • Repreguntar: volver a preguntar lo que acaba de preguntar otro compañeros. La cuestión así planteada se denomina repregunta.
  • Sorpraprobado: Aprobado que el alumno no esperaba por tener una visión pesimista de lo realizado en la asignatura. Mucho menos frecuente que el sorpresuspenso.
  • Sorpresuspenso: Suspenso que el alumno no espera en una prueba o asignatura sobre cuyo resultado tenía buenas expectativas.
  • Tachoneado: dícese del ejercicio o examen lleno de tachones
  • TERESA: Acrónimo formado con las siglas de "Trabajando Estresada a Ratos en la Educación Secundaria Aragonesa".
  • Truñoclase: dícese de la clase magistral excesivamente teórica que resulta monótona y pesada, y que, debido al aburrimiento de los alumnos, suele terminar con el enfado y/o bronca del profesor. También se le llama tostonclase.
  • Ultimorar: deporte académico de máximo riesgo consistente en dejarlo todo para el último momento (Nota personal: he conocido a verdaderos campeones).
  • Vagocracia: clase en la que dominan los vagos. Puede darse a cualquier edad, y crea un clima contagioso que puede arrastrar incluso a alumnos en principio motivados y trabajadores. 


Aquí tenéis algunas viñetas de Forges en las que aparecen precisamente lo que es una constante de su humor: la creación de neologismos.



 









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