"Romancero gitano": la imagen del pueblo gitano

Ilustración de Luis Míguez para el Romancero Gitano Ilustrado de Mil coeditores.

Lo mundo gitano es el tema principal del libro y la base de su ambientación, claramente reconocible ya desde los espacios andaluces (el olivar, la fragua, el barranco, el Albaicín con sus barandas y sus casas blancas, las ciudades de Sevilla, Córdoba y Granada, ríos como el Guadalquivir, los juncos, los cañaverales...), los topónimos y antropónimos (Montilla, los puertos de Cabra, Antonio Torres de Heredia,  el Camborio, Juan Antonio el de Montilla, Soledad Montoya, el Amargo, Anunciación de los Reyes...), los atuendos y las costumbres (caballos y jinetes, la faja, las trenzas, el revólver propio de los contrabandistas, las navajas de las reyertas, sus  códigos del honor, los santos vestidos por los gitanos, los gestos de orgullo gitano...). Todo puede "agitanarse" en este universo poético (los peces serán los "gitanos del agua", mitos cristianos y paganos como la Anunciación o Tamar y Amnón se gitanizan..).

El mundo gitano, lo gitano, para Lorca, según él mismo explicó, era "lo más elemental, profundo y representativo del ser y sentir andaluz" y en este libro "apenas sí está expresada la Andalucía que se ve, pero donde está temblando la que no se ve". Es decir, el mundo gitano aparece como representativo de Andalucía. En este universo andaluz y gitano conviven múltiples planos, que van desde lo terrestre hasta lo lunar e incluso lo cósmico, donde las historias de contrabandistas conviven con la irrupción de las fuerzas desatadas de la naturaleza, en el que el relato de una pelea con tintes épicos convoca la presencia de los ángeles y en el que puede alternar la leyenda mágica con el relato de la matanza de los inocentes por la burocracia policial. 

Porque el mundo gitano no aparece representado con un afán folcklorista, costumbrista o realista, sino que aparece mitificado. Lo mítico es un componente esencial del libro: el propio Lorca llama "mitos inventados" a los dos romances iniciales y en muchos otros hay un tratamiento mítico de distintos personajes y situaciones (desde el erotismo de La casada infiel, a la pelea de Reyerta, a la figura del Camborio). Las realidades del mundo gitano se nombran con constantes alusiones a la mitología clásica, panteísta, pagana, cristiana o bíblica.

 El pueblo gitano aparece mitificado como pueblo primitivo, libre, esencialmente nómada aunque ahora asentado, inocente, instintivo, pasional , en choque y conflicto con una realidad exterior (bien social, bien moral, bien "cósmica") represora o fatídica.

El gitano simboliza el conflicto entre primitivismo y civilización, entre instinto y razón (de ahí la frecuencia de la imagen del jinete, el centauro, ser de doble naturaleza: la instintiva representada por el caballo, la racional representada por el hombre). El gitano representa los impulsos naturales, lo espontáneo e inocente (que haría "collares y anillos blancos" con el seno de la luna, el gesto por el que es detenido el Camborio es una rebeldía casi infantil de robar limones para tirarlos al agua). Es también el prototipo de hombre libre, al margen de normas ajenas (representado por los contrabandistas, que llevan una vida fuera de la ley), en lucha con las fuerzas que representan la coacción y la represión (como la Guardia Civil). El mundo del gitano es un mundo inestable, de sueño (“juego de luna y arena”), de riesgo (como la vida del contrabandista), de fragilidad y vulnerabilidad, el mundo del deseo que se debate entre la vida y la muerte. 

El gitano aparece siempre abocado a un "fatum", a un destino trágico al que no puede escapar y que puede presentarse de dos formas:

  • la muerte , a la que no escapan ni siquiera los más inocentes, como el Romance de la luna luna; y que puede producirse por diferentes causas: las propias pasiones, fundamentalmente el amor, como en Muerto de amor o a la gitana del Romance Sonámbulo, un destino fatal "cósmico" como en el Romance del emplazado,   la violencia por los propios códigos del honor gitanos como a Antoñito el Camborio o a Juan Antonio de Montilla en Reyerta, o la violencia represora de una sociedad ajena, como en el Romance de la Guardia Civil Española.
  •  la infelicidad, la frustración, que es una muerte moral o una "muerte en vida" (por ejemplo, por la represión de los instintos, como en La monja gitana, o por el choque con las convenciones morales, como La casada infiel, o la amenaza de la violencia sexual masculina como en Preciosa y el aire ) La expresión última de este sentimiento será la Pena, representada por Soledad Montoya.

El gitano es un pueblo instintivo cuyos deseos chocan con fuerzas sociales, morales, religiosas o cósmicas. 

  • Aparece así como un pueblo marginal y perseguido, que choca con la cultura ajena, la paya, con la que convive pero en la que no encaja, que no lo comprende y no lo respeta (le quita al Camborio su "vara de mimbre", símbolo de su dignidad, y será "aquella gente" en Preciosa y el aire) cuyo brazo ejecutor y represor es la Guardia Civil, con la que está permanentemente en choque (en el Romance sonámbulo, en el Prendimiento de Antoñito el Camborio, pero sobre todo, en el Romance de la Guardia Civil Española). 
La crítica ha visto siempre una identificación del propio Lorca con el pueblo gitano en este sentido, ya que por su condición de homosexual él se veía también enfrentado, despreciado, limitado y reprimido por una sociedad en la que era un marginado, alguien a quien no se aceptaba y a quien se le impedía la realización de sus propios deseos.
  • Pero el gitano se ve también limitado por sus propias leyes, sus códigos, su orgullo (La casada infiel, Muerte de Antoñito el Camborio, Reyerta)
  • En otros casos son fuerzas cósmicas o existenciales, como en el Romance de la luna luna, el del Emplazado, o en San Gabriel, con las tres heridas aparecen en el momento mismo de la concepción)

Este destino trágico aparece también vinculado a espacios, costumbres, religiosidad y creencias (naipes, estrellas, destino, predestinación) y su expresión última será la Pena, esa Pena de los gitanos que expresa el Cante Jondo, y  que Lorca consideraba el gran personaje protagonista del Libro, latiendo por debajo de todos los personajes y situaciones.

Así pues, el mundo gitano se convierte en un mito representativo con dos lecturas: 

  • Una social: es víctima  de sus propias creencias y sus propios códigos, y además sufre la persecución y represión histórica por la sociedad y la civilización externa, ajena, en la que no encaja, que no lo comprende, no lo respeta o lo rechaza, cuyo brazo ejecutor es la Guardia Civil ,
  • Otra existencial: el ser humano, cuyos deseos y pasiones chocan siempre con fuerzas exteriores que impiden su realización, lo que lleva a ese destino trágico materializado en la muerte o la infelicidad. 

El Romancero expresa así, a través del mundo gitano, grandes temas universales. la vida, la muerte,  el amor, la lucha del individuo en su búsqueda de satisfacción y libertad, el deseo, el instinto, el destino trágico del ser humano, la frustración, producida por las fuerzas que nos oprimen y nos reprimen, ya sean cósmicas  (la muerte, el carácter destructor de las propias pasiones -fundamentalmente el amor-, el destino mortal inevitable ) o históricas (las normas sociales y morales, los códigos y leyes, la civilización, las fuerzas represoras...) que llevan a la violencia, la sangre, la muerte moral o física.

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